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lunes, 12 de noviembre de 2012

Pirámides Secretas

Hay una forma muy divertida de repasar las sumas mientras te conviertes en ser un valiente arqueólogo que investiga secretos del antiguo Egipto.


Debajo de los ejemplos, puedes descargarte las fichas en PDF para poder imprimirlas y jugar tantas veces como quieras.

Pirámides secretas de sumas.

Y para los más intrépidos, también las hay de multiplicaciones.  ¿Te atreves?

Pirámides secretas de multiplicaciones.


viernes, 9 de noviembre de 2012

Nuestro "Rincón de lectura"

Aquí os presentamos el "Rincón de lectura" de 2º ciclo de ed. primaria.

Tendríais que ver lo a gusto que nos encontramos aquí.


Escuchando la lectura de la semana

 Además de escuchar las lecturas de cada semana, también tenemos un tiempo para poder coger un libro de nuestra biblioteca y leer deuna forma muh cómoda.

No sabéis como disfrutamos de la lectura.






Además nos encanta compartir un rato de relax, entretenimiento, disfrute... con nuestros compañeros, en un espació en el que normalmente no estudiamos ni trabajamos.






Es también en nuestro "Rincón de lectura" dónde hacemos las representaciones teatrales o dramatizaciones que preparamos.
Aquí es dónde estamos descubriendo que los libros nos llevan a muuuuuchos sitios. Y aquí es dónde estamos compartiendo con nuestros compañeros y profesores del agradable momento de LEER!!.

Un halloween inesperado

Un halloween inesperado




Hace mucho tiempo, la mayoría de los monstuos eran seres simpáticos y golosos, tontorrones y peludos que vivían felizmente en su monstruoso mundo. Hablaban y jugaban con los niños y les contaban cuentos por las noches. Pero un día, algunos monstruos tuvieron una gran discusión por un caramelo, y uno se enfadó tanto que sus furiosos gritos hubieran asustado a cualquiera. Y entre todos los que quedaron terriblemente asustados, las letras más miedosas, como la L, la T y la D, salieron corriendo de aquel lugar. Como no dejaron de gritar las demás letras también huyeron de allí, y cada vez se entendían menos las palabras de los monstruos. Finalmente, sólo se quedaron unas pocas letras valiente, como la G y la r, de forma que en el mundo de los monstruos no había forma de encontrar letras para conseguir decir algo distinto de GRRRR!!!, AAAAARGG!!!! o  BUUUUUH!!!!

A partír de aquello, cada vez     que iban a visitar a alguno de sus amigos los niños, terminaban asustándoles; y con el tiempo, se extendió la idea de que los monstruos eran seres terribles que sólo pensaban en comernos y asustarnos.

Un día, una niña que paseaba por el mundo de los monstruos buscando su pelota, encontró escondidas bajo unas hojas a todas las letras, que vivían allí dominadas por el miedo. La niña, muy preocupada, decidió hacerse cargo de ellas y cuidarlas, y se las llevó a casa. Aquella era una niña especial, pues aún conservaba un amigo monstruo muy listo y simpático, que al ver que nada de lo que decía salía como quería, decidió hacerse pasar por mudo, así que nunca asustó a nadie y hablaba con la niña utilizando gestos. Cuando aquella noche fue a visitar a su amiga y encontró las letras, se alegró tanto que le pidió que se las dejara para poder hablar, y por primera vez la niña oyó la dulce voz del monstruo.

Juntos se propusieron recuperar las voces de lso demás monstruos, y uno tras otro los fueron visitando a todos, dejándoles las letras para que pudieran volver a decir cosas agradables. Los monstruos, agradecidos, les entregaban las mejores golosinas que guardaban en sus casas, y así, finalmente, fueron a ver a aquel primer monstruo gruñón que organizó la discusión. Estaba ya muy viejecito, pero al ver las letras, dio un salto tan grande de alegría que casi se le saltan los huesos. Y mirando con ternura las asustadas letras, escogió las justas para decir perdón. Debía llevar esperando años aquel momento, porque enseguida animó a todos a entrar en su casa, donde todo estaban preparado para una grandísima fiesta, llena de monstruos, golosinas y caramelos. Como las que se hacen en Halloween hoy día; qué coincidencia, ¿verdad?

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Entrenamiento de cálculo

¿Tienes las operaciones un poquito olvidadas?

¿No les prestas la atención que necesitan?

Os dejo un enlace muy útil para fabricar vuestras propias hojas de operaciones y practicar en casa.  Y como incluyen soluciones podréis corregirlas fácilmente.

Pulsa aquí.


Plan lector.

Estrenamos el mes de noviembre en nuestro RINCON  DE  LECTURA.
Es un mes dedicado al misterio, al terro y al miedo.

Estáis preparados.
Cada semana os encontraréis en el blog la lectura correspondiente.

Disfrutad con historias terroríficas

JAJAJAJA!!!!!

viernes, 2 de noviembre de 2012

Pedro y el Lobo

Esta semana hemos tenido una lectura de un cuento sinfónico que nos ha encantado.

La música esta compuesta por Sergéi Prokófiev, un compositor ruso que la escribió en el año 1936.

En Rusía hay un cuento popular que se titula Pedro y el Lobo, cuya moraleja es descubrir la importancia de la sinceridad. A Sergéi Prokófiev le gustaba tantísimo esta historia que decidió ponerle música para que aún fuese más bonita.

A cada personaje del cuento le adjudicó un instrumento, de manera que cada vez que apareciese ese personaje sonaría una melodía tocada por su instrumento correspondiente.

Si quieres descubrir los personajes y sus instrumentos o conocer el cuento popular ruso.... sólo tienes que pinchar sobre el título y disfrutar.

Os dejamos de nuevo la portada en blanco y negro por si queréis imprimirla y colorearla.




Pedro y el lobo

Quisiera contaros una historia, la historia de Pedro y el lobo. Una fábula musical donde los personajes están representados por diversos instrumentos.

Un pajarito ligero y delicado de plumas como la seda: la flauta
Un estúpido pato de pico ancho y palmípedos pies: el oboe
Un gatito suave pero voraz y vanidoso: el clarinete
El sabio y viejo abuelo constantemente preocupado por Pedro: el fagot
Un lobo de afilados dientes y afiladas garras. ¡Cuidado que llega!
Pedro el héroe de nuestra historia, tan importante que esta representado por todos los instrumentos de cuerda de la orquesta
Los cazadores rastreando el bosque
Y disparando sus escopetas: los timbales


Era muy de mañana cuando Pedro salió de su casa abrió la puerta y se dirigió al ancho y verde prado.

En la rama de un árbol enorme estaba un precioso pajarito. “Todo está tranquilo y apacible esta mañana”, dijo piando alegremente.

En ese preciso instante apareció el pato paseando con sus típicos andares. Se alegró de que Pedro hubiera dejado la puerta abierta, había un profundo estanque en el prado y le gustaba nadar.

Al ver al pato el pájaro bajo volando y se acerco a él

El pajarito que era muy afable dijo: “Que clase de pájaro eres que no puedes volar”, “Que clase de pájaro eres que no puedes nadar”, respondió el pato con desdén. Dicho lo cual se zambullo presuntuosamente en el estanque.

Aquello acabó en una discusión. Discutieron, discutieron. El pato mientras chapoteaba en el agua, el pájaro brincando enojado en la orilla.

En aquel instante algo atrajo la atención de Pedro; un gato. Un gato acechaba entre la hierba.

El gato pensaba: “Este pájaro está ocupado discutiendo, es muy probable que lo pueda atrapar ahora”. Y se arrastro preparando sus aterciopeladas garras.

¡Cuidado! gritó Pedro y el pájaro levanto el vuelo justo a tiempo.

Mientras el pato graznaba enfadado al gatito.... Desde el centro del estanque, el gatito paseaba arriba y abajo observando al pájaro y pensaba “Miapregunto si merece la pena trepar tan alto, cuando llegue allí el pajarillo se habrá escapado”.

Y el abuelo, fumando su pipa, salió de la casa y cruzo el portón que estaba abierto. No le gustaba que Pedro entrase en el prado “No es un sitio adecuado para ti, hay lobos y todo. ¿Sabes algo acerca de los lobos? Seguro son peligrosos”.

Pedro no dijo nada; por supuesto no temía a los lobos pero no podía discutir con su abuelo.

El abuelo llevó a Pedro a casa y cerro la puerta asegurándola.

Tan pronto como Pedro se hubo marchado un hambriento lobo gris salió del oscuro bosque.

El gato se volvió y lo vio. En un segundo huyo subiéndose al árbol.

El pato grazno histéricamente pero en medio de su terror saltó estúpidamente fuera del estanque.

El lobo lo vio y se abalanzó como una bala hacia él y no importa cuan rápido el pobre pato trataba de correr, no podía escapar, el lobo se acercaba más y más. Ya sentía su aliento. Ya le alcanzaba. Por fin lo atrapó y de un solo bocado se lo tragó.

Ahora las cosas estaban así: el gato subido en el árbol sentado en una de las ramas.

El pajarito en el mismo árbol sobre otra rama, pero no demasiado cerca del gato pues no había precisamente una gran amistad entre ellos.

El lobo paseaba arriba y abajo al rededor del árbol observando con ojos voraces y relamiendo sus hambrientas mandíbulas.

Pedro, que lo había visto todo, pensaba “Aja de modo que el lobo quiere a uno de ellos. Esto puede convertirse en un doble juego. Yo lo atraparé”.

Pedro se fue a su habitación, buscó una cuerda fuerte y ensayo una o dos rápidas lazadas.

Salió, y sin ruido trepó al muro de piedra sobre el que se extendía una de las ramas del árbol.

Silenciosamente agarró la rama y ágilmente se subió en el árbol.

Le murmuró al pájaro: “Se buen pajarito revolotea sobre la cabeza del lobo, pero no te acerques demasiado, solo lo suficiente para mantenerle ocupado durante unos segundos”.

El pájaro obedeció y voló sobre la cabeza del lobo casi tocándole. El lobo daba grandes saltos. Chasqueaba sus afiladísimos dientes.

Pero el pájaro era muy listo y el lobo no pudo alcanzarle.

Mientras tanto, Pedro agarro la cuerda firmemente con la mano.

Sin que el lobo lo advirtiese deslizo el lazo sobre su rabo y entonces tiró de la cuerda con todas sus fuerzas.
¡Hecho! El lobo estaba atrapado. Agarrado por el rabo. El lobo saltó salvajemente tratando de escapar.

Pero Pedro ató el otro extremo de la cuerda al árbol.

Cuanto más se revolvía el lobo más se apretaba el lazo en su dolorida cola.

Y en aquel momento, los cazadores salieron del bosque. Siguiendo muy de cerca el rastro del lobo y disparando de vez en cuando sus escopetas.

“¡Alto no disparen!”, gritó Pedro, “el pajarito y yo hemos atrapado al lobo, ayudadnos a llevarlo al zoológico”.
Y entonces, figuraos el cortejo triunfal.

Pedro a la cabeza de todos, seguido por los cazadores arrastrando al lobo. A la saga de la columna el gato y el abuelo, este fumando su pipa y moviendo quisquillosamente la cabeza murmuraba: “bien, ¿y si Pedro no hubiese atrapado al lobo, entonces que?

Por encima de todos volaba el pajarito. Se sentía orgulloso de sí mismo. “Mirad lo que Pedro y yo hemos atrapado”.

Y si escucháis atentamente aun podéis oír al estúpido pato graznando en la barriga del lobo porque sabéis, en su furioso ataque, el lobo se lo había tragado vivo.


Los fantásticos libros voladores

Los fantásticos libros voladores